Max cuando se queda solo se come la cola. Cuando lo fui a buscar al refugio su cola corría sería peligro. El estrés y la angustia de que su dueña lo abandonara y de tener que vivir en una jaula (durante casi un año) habían hecho que su psicología se desequilibrara. Ya hace 8 años que lo tenemos con nosotros, y la verdad es que había dejado de autolesionarse al poco tiempo de estar en casa, pero ahora lo ha vuelto a hacer.
Lo llevamos al veterinario y descubrimos, además, varias lastimaduras debajo de su pelaje. Y ahora ya tenemos los resultados de los análisis: sí, Max, nuestro amado labrador, padece de leismania.
Ya hemos empezado el tratamiento y el gordo lo soporta muy bien: ni se entera de los pinchazos, y es una suerte porque hay que ponerle 30 inyecciones, una cada día durante todo un mes.
Este tema ya lo hemos pasado con otros dos integrantes de la familia: Tuperman (se llama así porque en el pecho tiene dibujada una gran “T”, en lugar de una “S”) y Bongo (que se llama así porque lo eligió él). Afortunadamente en el caso de ellos, el tratamiento dio resultados.
Ahora esperamos que Max (en este caso ya vino portando su nombre) también supere este problema; el otro, las secuelas del abandono, creo que lo acompañará toda su vida. Tal vez cuando por la mañana nos vamos a trabajar, él reviva los malos recuerdos de su pasado, o está especialmente sensible por la enfermedad… el caso es que nadie sabe lo que pasa por la cabeza de un animal que, de un segundo para el otro, pierde todos los signos de referencia: su dueño, su casa, su paisaje, sus costumbres… Pero no es para nada difícil imaginárselo: basta con ponerse en su lugar.
6 comentarios
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Alguien me puede explicar por qué cuando elijo en qué posición debe ir la foto, el sistema me ignora y me la pone siempre al final?? Grrrrrrr (silencio, Max!).
Hace una cosa. Cuando ya subiste la foto al post, aparece el codigo html al final del texto. Cortalo y copialo al principio del post.
"... basta con ponerse en su lugar..." así de simple. Y qué dificil que se les hace a algunos energúmenos. como el que abandonó a Max y a tantos.
Una buena lectura para aquellos que piensan que los animales son nada más que instinto. No cuesta mucho ponerse en el lugar de Max, porque no experimenta nada diferente de lo que sentiríamos cualquiera de nosotros frente al abandono, ni más ni menos. Espero que ese afloramiento se vaya junto con la enfermedad, porque por lo que leo y veo (estupenda la foto :)) va a tener junto a él seres (humanos o no) dispuestos a quererlo.
Ah, se me olvidaba, una duda ¿Bongo se llama así porque lo eligio él? que curioso :)...El nombre me suena de un cuento de Ana María Matute:
Carnavalito. Un abrazo grande.
Ojala toda la gente estuviera dispuesta a ponerse en el lugar de los animales.
Porque es mas facil creer que son seres que no tienen pesamientos ni sentimientos? El dia que la gente deje de pensar asi a los animales probablemente les iria mejor.
Un saludo y que la enfermedad de Max se marche pronto.
Davi: es que Bongo es muy suyo. Después de probar con varios nombres y que no nos hiciera ni puto caso, vimos que movía la cola cuando sonaba el tema "King of de Bongo" de Manu Chao. Seguramente, como él manda y hace lo que se le antoja, reconocía más el nombre de King... pero en casa no somos muy monárquicos y se tuvo que conformar con Bongo. Besos y gracias por la visita!
Cielo: gracias por tus buenos deseos para Max! Ya iré contando cómo evoluciona. Por el momento está respondiendo bien el tratamiento, las heridas se van curando poco a poco y no tiene afectados los riñones, por lo que el pronóstico se presenta optimista. ¡Max es un perro fuerte! Yo le hablo cada día al oído, recordándoselo, para que él también ponga voluntad. No entiende las palabras, pero estoy totalmente segura de que en esos momentos se siente muy bien y muy querido, lo que seguramente ayudará en su recuperación. Un beso y gracias por tus comentarios nuevamente!